fotos-645x353

La sensibilidad dental es una sensación de dolor temporal que tiene su origen en la exposición de la parte interna del diente ante estímulos externos. Esta reacción se puede producir ante estímulos térmicos como alimentos o bebidas que sean fríos o calientes. Pero también se origina a partir de sustancias que sean dulces o ácidas y por estímulos táctiles con la presión del cepillado.
Este problema es más habitual de lo que parece, ya que 1 de cada 7 personas lo padece y si no se trata podría dificultar la higiene bucal diaria y derivar en otras patologías como caries o enfermedades periodontales. ¿Cómo podemos prevenir su aparición?

  • La higiene bucal es clave para mantener una buena salud dental, ya que un cepillado realizado correctamente y usando la seda dental ayuda a prevenir infecciones en las encías, que es una de las causas de la sensibilidad dental.
  • Cepíllate los dientes con cuidado y con un cepillo suave, mejor si es específico para dientes sensibles.
  • Utiliza productos dentales con flúor e indicados para la sensibilidad dental, si tienes dudas consulta a tu especialista.
  • Visita a tu odontólogo para comprobar que el origen de la sensibilidad no sea una enfermedad dental. Es posible que tengas una corona o un empaste desgastado o bien que tengas un diente sensible que pueda tratarse con una endodoncia que elimine toda la sensibilidad.

En definitiva, si quieres que la salud de tu boca sea inmejorable y prevenir la sensibilidad dental es importante que mantengas una buena alimentación, visites cada seis meses al dentista y mantengas una higiene oral adecuada.

Write a comment:

*

Your email address will not be published.

Teléfono para citas        971 880 445 / 672 118 521